Si el pollo es una de tus comidas favoritas, queremos que disfrutes de él sin remordimientos y que no te olvides de esta exquisita y sabrosa carne blanca al pedir comida casera en Tres Cantos. En este post vemos algunas deliciosas salsas para acompañar al pollo.

Vamos a repasar algunas de las mejores alternativas para disfrutar de esta carne al máximo, sin que esté seco y sin que tampoco sea pesado y muy calórico. La carne de ave nos aporta muy buenos nutrientes, pocas grasas malas y proteínas. Además, es perfecta para una dieta hipocalórica. Vamos ya con las salsas: 

Salsa verde

Se trata de cocinar el pollo de forma saludable. Por ejemplo, al horno, al vapor, hervido, en la sartén o a la plancha con poco o nada de aceite. Eso sí, lo haremos sin piel ni grasa. Después, lo acompañaremos con alguna variante de salsa verde. El primer paso es pochar una cebolla en un poco de aceite. Se añade un chorro de vino blanco, caldo, bastante perejil picado, sal, pimienta y un toque de harina para espesar. Otra opción es hacer el pollo con salsa de chile verde. Una excelente salsa para pollo asado.

Salsa agridulce

Para preparar un pollo agridulce al más puro estilo chino, hay que dorar la pechuga de pollo sin piel ni hueso, previamente cortada en filetes. Una vez esté lista, le añadimos salsa de soja, el zumo de media naranja, una cucharadita de miel y un toque de mostaza. Hay que dejar que se forme una salsa y servir con la guarnición que se quiera, por ejemplo, unas patatas al horno o un poco de arroz blanco. 

Salsa para pollo guisado

Como ves, hay muchas opciones para preparar una salsa completamente light. El truco es apostar por lo más natural posible y por el método de cocción más saludable. En este caso, empezamos por cortar la pechuga en cubos. Se sofríe en un poco de aceite y luego se pocha la cebolla, el pimiento, la zanahoria y los guisantes. Se deja cocer y se añade tomate, salsa de soja y un poco de caldo vegetal. Es ideal para muslos de pollo enteros, a los previamente habremos retirado la grasa y la piel.

 

Pollo en pepitoria 

Salsa de mostaza y miel

Para acompañar la carne de pollo previamente hecha al horno, en la sartén, a la plancha o cocida. Empezamos con una base de velouté con leche desnatada y maicena. Luego se suma la mostaza y la miel y se sirve sobre el pollo directamente. Una salsa ideal para pollo relleno. 

Salsa de setas

Una rica salsa para pechugas rellenas o para una jugosa pechuga de pollo. En una sartén o cacerola cocinamos los filetes de pechuga sin piel ni hueso. Sobre ese mismo fondo pochamos una cebolla bien picada. Añadimos después setas frescas o champiñones y un chorro de leche desnatada. Volvemos a echar el pollo y condimentamos con sal y pimienta. Si es necesario, espesaremos la salsa con un poco de maicena.

Salsa portuguesa

Una de las recetas de pechugas de pollo en salsa más fáciles y ligeras.  Picamos un tomate en cubos, una cebolla, medio pimiento rojo y medio pimiento verde. Doramos en una sartén o en la plancha los filetes de pechuga de pollo. Después, añadimos los vegetales y retiramos las pechugas. Cuando la salsa esté más o menos hecha, reincorporamos el pollo, dejamos que se termine de cocer y condimentamos.

En cuanto a las guarniciones saludables, te sugerimos arroz integral cocido al vapor. Otra opción es un sofrito de calabaza y calabacín. Como no, también una buena ensalada de hojas verdes o unas patatas asadas al horno como las que acompañan el pollo asado tradicional que puedes pedir en la web de Comer Comer.