Si ya has descubierto las virtudes de nuestra comida casera en Madrid seguro que te interesa saber cómo conservarla una vez que te llegue a casa. Hay varios métodos y factores a tener en cuenta. Y de ellos vamos a hablar en el post de hoy.

El estilo de vida de hoy día, con horarios de trabajo complicados y muchas tareas a asumir, hace que muchas personas no saquen tiempo para cocinar. Personas que, sin embargo, no quieren renunciar a comer bien y de forma saludable. Si por lo que sea te sobra parte de nuestra comida a domicilio en Madrid de la que en Comer Comer preparamos para ti y tu familia, es clave que la guardes bien. La conservación de los alimentos una vez preparados es crucial. La conservación en frío es el método más utilizado en el hogar. Guardar la comida que sobra es una manera de ahorrar en la cocina. Con un poco de pescado puedes hacer unas croquetas o con las verduras un puré. Lógicamente, la nevera es tu aliada indispensable contra el despilfarro de alimentos. Pero no se trata solo de poner la comida en un plato y dejarla ahí. Hay que tener varias cosas en cuenta.

 

Consejos para guardar las sobras en la nevera

1. Guardar las sobras en un recipiente poco hondo para acelerar la refrigeración (de 5 cm como máximo) y con tapa. Si te sobra mucha cantidad, puedes dividirlo en porciones más pequeñas.

2. No dejar a temperatura ambiente los alimentos cocinados. Decide si los guardarás en el frigorífico o en el congelador como mucho en dos horas. Recuerda que, a más calor, más bacterias.

3. Antes de meter las sobras en la nevera, espera a que se enfríen, respetando ese plazo de dos horas máximo. Si no, la nevera deberá trabajar más de lo normal y consumirá más energía.

 

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4. En la nevera las sobras han de estar por debajo de los 5 ºC. Y si las recalientas, hazlo a más de 60 ºC de temperatura para evitar la proliferación de bacterias.

5. Intenta que tu frigorífico no esté a rebosar. Lo recomendable es que circule el aire entre los distintos alimentos que guardes dentro.

6. Separa los alimentos crudos de los cocinados. Es la forma de minimizar el riesgo de contaminación cruzada que pueda darse entre los que porten microbios patógenos (los crudos por lo general) y los demás. Almacena los primeros en la parte baja de la nevera y los segundos en las baldas superiores.

7. Si te ha sobrado sopa de pescado o marisco recuerda que fermenta con facilidad. Ante la duda, deséchala.

8. Marca la fecha en los paquetes antes de congelarlos.

9. Resguarda los alimentos del daño que les provoca el frío de la nevera, de posibles patógenos y de la contaminación. Usa recipientes de vidrio o plástico herméticos, papel de aluminio o film transparente.

A la hora de calentar, hay que cubrir el alimento para que retenga la humedad y que adquiera temperatura de modo uniforme. No todos los ingredientes se calientan a la misma velocidad y las piezas grandes requieren más tiempo. La calidad del producto merma cada vez que se recalienta. Por eso, mete solo en el micro la porción que quieras comer del plato de Comer Comer.

 

¿Cuánto tiempo se conserva cada alimento?

Como seguro que sabes, no todos los alimentos cocinados aguantan el mismo tiempo en óptimas condiciones. Algunos como el arroz duran más en la nevera.  Por poner algunos ejemplos, la pasta, el arroz y las legumbres duran como mucho 2 días. La verdura y la carne como máximo 3-4 días, el pescado un día y los huevos cocidos hasta una semana.