Estamos en pleno otoño y a las puertas del invierno y los platos de cuchara apetecen. ¿No se te hace la boca agua al pensar en unas lentejas estofadas o en un rico potaje de garbanzos? Si no tienes tiempo o te faltan habilidades en la cocina puedes encargar estos platos a través de nuestro servicio de comida casera a domicilio en Las Rozas. Porque comer legumbres es muy importante.

Las legumbres son uno de los ingredientes que no pueden faltar en nuestra dieta ya que aportan grandes beneficios al organismo. Su base son los hidratos de carbono complejos. No en vano, son parte esencial de la dieta mediterránea.

Los nutrientes de las legumbres 

Además de los hidratos complejos, las proteínas vegetales de las legumbres son de elevada calidad nutricional. Destaca además su alto contenido en fibra. Esto hace que las legumbres sean una interesante fuente de hidratos de bajo índice glucémico. La fibra que contienen hace que las mismas no sean altamente energéticas y muy saciantes. Son de hecho una fuente de hidratos ideal para las personas diabéticas, para que puedan prevenir el aumento brusco de la glucosa en sangre. También son perfectas para personas con colesterol o triglicéridos altos, ya que la fibra soluble reduce la absorción de lípidos y mejora su perfil en sangre.

La densidad calórica de las legumbres no es elevada. Además, son fuente de gran variedad de vitaminas y minerales. Por ejemplo, vitaminas del complejo B que ayudan al funcionamiento del sistema nervioso. También potasio, magnesio, fósforo y minerales que favorecen la actividad del sistema neuromuscular. Las legumbres también son fuente de calcio, hierro y ácido fólico.

En dietas vegetarianas pueden ser un gran recurso para asegurarse proteínas de calidad. Es recomendable combinar legumbres con cereales o verduras. Por ejemplo, puedes elegir en la carta online de Comer Comer nuestras judías blancas con verduras de temporada. Otras ideas a tener en cuenta son las de combinar lentejas con arroz, garbanzos con arroz o pasta con alubias. De este modo nos estamos asegurando una proteína de origen vegetal, sin purinas, sin grasa y sin colesterol.

 

Como ves, desde un punto de vista nutricional las legumbres son muy beneficiosas y no pueden faltar en una dieta equilibrada. Lo ideal es comer legumbres tres veces por semana. Podemos alternar opciones diferentes de la carta de Comer Comer. Por ejemplo, judías, garbanzos, verdinas, lentejas, garbanzos o guisantes. Además de las legumbres, debemos priorizar en nuestra dieta lácteos bajos en grasas, frutas, verduras y carnes magras.

 

Cómo disfrutar de las legumbres en tu dieta

Tradicionalmente, las legumbres han formado parte de los llamados platos de cuchara y se han asociado a comida de invierno por su alto valor energético. Sin embargo, en verano también podemos disfrutar de las legumbres en frío. Por ejemplo, en una ensalada de garbanzos o en un salteado con verduras o pescados.

En el caso de los más pequeños es aún más importante que incorporemos este ingrediente a su dieta. Algunas ideas para hacerlo son:

 

  • Hamburguesas de legumbres o albóndigas de lentejas.
  • Puré de diferentes legumbres.
  • Patés para untar en pan. Por ejemplo, puré de judías blancas o de lentejas rojas o hummus.

Como ves, las opciones para incluir legumbres en una dieta saludable son muchas, no solo potajes o guisos. Además se pueden elaborar con muy poca grasa y gran cantidad de verduras y demás ingredientes de temporada. Sobre todo para dietas de pérdida de peso y combinadas con verduras, las legumbres son el plato perfecto. Su alto contenido en fibra favorece el funcionamiento del organismo, aumenta la sensación de saciedad y reduce la acumulación de grasa.